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Explotó una petroquímica en Toulouse, Francia. Murieron 26 personas y hay 2.200 heridos. El Gobierno francés no descarta que haya sido un sabotaje.

Una grave explosión producida en la planta química AZF ubicada en la ciudad de Toulouse, al sur de Francia, ocasionó la muerte de 26 personas y de 2.200 heridos. De esta cifra 650 continúan internados, 50 de ellos en estado de gravedad. Así lo informó el alcalde de Toulouse, Philippe Douste Blazy quién añadió que continúan desaparecidas unas 20 personas. El accidente químico se produjo el viernes 21 de setiembre alrededor de las 10:15 al estallar una cantidad no informada de nitrato amónico. La explosión produjo el derrumbre de dos chimeneas con más de 100 metros de altura, que quedaron en ruinas, y destruyó un almacén de electrodomésticos cercano a la fábrica. El estallido, que formó un cráter de 10 metros de profundidad por 50 metros de diámetro, produjo una onda expansiva cuyo radio fue superior a los 15 kilómetros.

La fábrica de fertilizantes es una filial del grupo petrolero Total Fina Elf clasificada como zona Seveso, o sea de alto riesgo, ubicada en una ciudad con aproximadamente 700.000 habitantes. Las consecuencias de la explosión podrían haber sido aún más graves si se tiene en cuenta que dentro del área industrial existe un polvorín de la Sociedad Nacional de Pólvora y Explosivos (SNPE). Luego de la explosión, las autoridades acordonaron el área industrial, evacuaron escuelas ante el temor de nuevos derrumbres y todos los transportes públicos fueron suspendidos. El aeropuerto de Blagnac, las estaciones de tren, el subterráneo y las carreteras permanecieron cerradas hasta las 16:00 horas. La Protección Civil pidió a los habitantes de Toulouse permanecer en sus viviendas, cerrar las puertas y ventanas  y no beber el agua de red porque la planta que abastece a la ciudad sufrió daños. 

Las autoridades francesas activaron inmediatamente el Plan Rojo movilizando fuerzas de seguridad y personal médico. El principal temor se centraba en la toxicidad de la nube que se acercaba a la ciudad. En la planta de AZF se almacenaban, entre otras sustancias, 6.300 toneladas de amoníaco líquido, 100 toneladas de cloro, 6.000 toneladas de nitrato amónico sólido, 30.000 toneladas de abonos y 2.500 toneladas de metanol. Cuando se escuchó la explosión en el centro de Toulouse, donde la onda expansiva rompió vidrios de ventanas e incluso marco de puertas, los habitantes creyeron que se trataba de un atentado como los ocurridos en Estados Unidos.  Muchos abandonaron sus puestos de trabajo y salieron en busca de sus familiares. Al enterarse que la explosión había ocurrido en la fábrica de productos químicos del complejo industrial de Onia, muchos tomaron sus autos para huir. Ello produjo un importante congestionamiento de tránsito. Centenares de personas cuyas viviendas resultaron dañadas por la explosión pasaron la noche en gimnasios y otros lugares de evacuación.

¿Accidente, atentado o sabotaje?.

El fiscal de Toulouse, Michel Bréard, quedó al frente de la investigación para determinar las causas de la explosión en la fábrica de fertilizantes. Esto sugiere que por ahora no hay indicios de atentado, ya que si los hubiera la tarea estaría a cargo de la Fiscalía Antiterrorista de París y la Dirección de Vigilancia del Territorio. El fiscal Bréard anticipó la hipótesis de “causa accidental en un 99 %” resultado de décadas de procesos físico-químicos de degradación que se aceleraron en los últimos días. Pero no precisó cuál pudo ser el detonante de la explosión en la planta de AZF. Sin embargo algunos expertos no descartan un acto de sabotaje. Estos dudan que la explosión de la planta haya sido accidental porque, sostienen, "la deflagración del nitrato amónico difícilmente pueda desencadenarse por sí sola.  Christian Michot, director de Certificación del Instituto Nacional del Medio Industrial y de Riesgos advirtió que el nitrato amónico "no puede estallar sin el aporte de una cantidad significativa de energía”.  El cadáver de un animal en descomposición podría haber liberado metano, pero resulta difícil que esto haya provocado la explosión. Las explicaciones del prefecto Michel Bréard y del presidente de AZF, Michel Petrazzi, son “no sólo contradictorias sino poco coherentes con los comentarios de los especialistas en fabricación de nitrato amónico” indicó el diario Le Monde de Paris. 

FUNAM indicó que el nitrato amónico tiene su punto de fusión a los 169,6 grados centígrados. "Es higroscópico y cristaliza en varias formas alotrópicas según las temperaturas. Hacia los 300 grados centígrados se descompone en forma explosiva. La disolución de nitrato amónico ataca la mayor parte de los metales. Se usa, sobre todo, para la producción de abono y explosivos".

El presidente de la petroquímica Total Fina Elf, Thierry Desmarest, señaló que es prematuro "determinar las causas de la tragedia” pero insistió que además de las investigaciones oficiales su empresa ya había iniciado una investigación independiente. La explosión ocurrida en la petroquímica de Toulouse mostró la ineficacia de los planes de emergencia que existen en estos complejos industriales para enfrentar accidentes químicos de envergadura, y mitigar así sus consecuencias sanitarias, ambientales y económicas. Al igual que en el caso de Río Tercero en Córdoba, donde estalló el polvorín de Fabricaciones Militares muy cerca de otras instalaciones químicas,  la ocurrencia de una mayor tragedia fue evitada más por azar que por planes de emergencia o sistemas de prevención.   

En Francia existen 1.200 establecimientos de alto riesgo en lugares altamente poblados. Philippe Vesseron, director de prevención de riesgos en el Ministerio de Ambiente, indicó que “más de un tercio se encuentran junto a lugares habitados”.  Los alcaldes comienzan a exigir traslados de este tipo de instalaciones.  En Lyon existe una zona conocida como el pasillo químico por la concentración de industrias rodeadas de alojamientos modestos, hospitales, universidades y rutas.  Gérard Síngara, presidente de la entidad que agrupa a las industrias del pasillo químico, preguntó quién pagaría el traslado de las industrias. Advirtió que si las fábricas tienen que marcharse  “el riesgo es que se vayan fuera de Francia” . Sin embargo el accidente de Toulouse redujo los márgenes de maniobrabilidad para las empresas más riesgosas. Su alcalde está exigiendo que las dos industrias militares ubicadas junto a la fábrica de fertilizantes sean trasladadas a otros sitio, ya que están muy cerca de una ciudad con casi 700.000 habitantes.

Poco después de la explosión del polvorín de Fabricaciones Militares en Río Tercero, que pudo haber sido provocada intencionalmente, FUNAM elaboró el PAE, un plan ciudadano de alerta y emergencia para esa ciudad. Simple, concreto, practicable y de bajo costo se entregó gratuitamente a la comunidad y al Municipio. Pero sus autoridades lo ignoraron y hoy solo existen planes al interior de las fábricas. No planes ciudadanos como el que se presentó en 1996. El "PAE Río III" fue realizado en base al plan Spiral que rige en el corredor industrial del Gran Lyon en Francia. "Su objetivo", indicó el Bíólogo Raúl Montenegro, "es darle a la gente una herramienta de autoprotección con consignas simples, y al estado un dispositivo que le permita comunicar rápidamente a la población los accidentes químicos que pudieran ocurrir. Incluye la operación de un grupo mínimo de seguimiento, la designación de una radio FM como cabecera y la existencia de una red de sirenas con tres tipos de mensajes sonoros. Lo interesante es que después de su presentación en la Biblioteca local el plan se fue fotocopiando y difundiendo de mano en mano. Pero el estado municipal nunca lo asumió. El resultado es lamentable: no existe todavía un plan ciudadano oficial que involucre activamente a la propia comunidad, solo planes industriales internos y unos pocos mecanismos convencionales de reacción. La explosión de 1995, el accidente de Toulouse de este año y la actual situación internacional deberían hacer reflexionar a las autoridades municipales, que deberían retomar esa iniciativa, u otra con la misma finalidad, e integrar a la gente en un plan ciudadano de autodefensa".

Fuentes: Funam (Córdoba); La Voz del Interior (Córdoba); Diario La Nación, Clarín (Buenos Aires); El País y El Mundo (España); Le Monde de Paris; CNN en Español, septiembre de 2001.

 

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