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Inadmisible: Sellafield, el mayor complejo nuclear de Gran Bretaña, falsificó sus datos de seguridad durante años.
FUNAM denunció que el gobierno de Argentina pretende finalizar la construcción de una planta de reprocesamiento en Ezeiza ¨que se transformaría en la primera Sellafield de América Latina¨.La Inspección de Instalaciones Nucleares de Inglaterra publicó el 18 de febrero un escalofriante informe donde se denuncia que trabajadores del complejo nuclear de Sellafield falsificaron desde 1996 los controles de calidad sobre las varillas de MOX que producían para Gran Bretaña y terceros países. El MOX (Mixed Oxid Fuel) es un combustible fabricado con el uranio fisible y el plutonio 239, también fisible, obtenido de barras de combustible agotado procedentes principalmente de centrales nucleares de Gran Bretaña, Holanda, Alemania, Japón y Suiza. El MOX se utiliza en reactores reproductores rápidos.
Sellafield, antes llamada Windscale, esta ubicada en Cumbria, sobre la costa centro-oeste de Gran Bretaña. Según los inspectores entre los numerosos ¨fallos sistemáticos¨ que comenzaron en 1996 figura la falsificación deliberada de documentos, resultado de la desidia de los trabajadores que omiten efectuar los controles de calidad sobre las varillas de MOX, limitándose a llenar los formularios copiando los datos de controles realizados con anterioridad. Además el informe advierte que los empleados de Sellafield tienen una formación ¨mínima o inexistente¨ sumado al deficiente sistema de supervisión del trabajo por parte de las autoridades de la central británica. Si bien la British Nuclear Fuels Limited (BNFL), la empresa pública propietaria de Sellafield, pidió disculpas por lo ocurrido, y aseguró que ya empezó a aplicar las 15 recomendaciones dictadas por la Inspección de Instalaciones Nucleares.
Insólitamente las autoridades de la planta de reprocesamiento continúan en sus cargos y no se habló de dimisiones ni destituciones en el equipo directivo de la compañía. En tanto el Ministerio de Industria de Inglaterra ofuscado por la posición de la empresa, exigió un despido entre la gerencia para acallar las críticas referidas a la política nuclear de Gran Bretaña. En este sentido el informe de los inspectores del Servicio de Inspección Nuclear señala que ¨no hay excusa para que los trabajadores no cumplieran con los procedimientos y falsificaran deliberadamente los datos para evitar hacer un trabajo aburrido¨, aclarando que ¨hay que identificar a esta gente¨, agregando que ¨la dirección de la planta permitió que esto pasaba y, teniendo en cuenta que ocurrió durante 3 años, deben compartir la responsabilidad¨. Al director ejecutivo de Sellafield, John Taylor, empeñado en convertir a esta planta en la principal central de reciclado nuclear del mundo, se le atribuye la falta de coordinación de los servicios de seguridad, siendo uno de los hombres que podría cesar en su cargo¨. Por otra parte es importante recordar que ya fueron despedidos 5 trabajadores de Sellafield por realizar estas prácticas en diciembre de 1999, cuando dos cargamentos de MOX se dirigían a Japón, su principal cliente extranjero. En esta oportunidad la compañía no tuvo más remedio que informar a su contratista, Kansai Electric Power, la falsificación de los datos sobre el combustible tratado. El gobierno japonés, en tanto, devolvió uno de los envíos a pesar de que el director general de la British Nuclear Fuels Limited (BNFL) y su adjunto presentaron personalmente sus disculpas en Osaka. Por otra parte es importante señalar que los expertos también fustigaron el constante aumento de la basura nuclear almacenada en Sellafield. El complejo comenzó en 1990 el tratamiento de los residuos radiactivos que permanecen guardados desde hace más de 40 años en tanques que se enfrían en forma continuada. Dado el alarmante historial de accidentes y ocultamiento de información de Sellafield, y el creciente riesgo actual los responsables del Instituto de Protección Radiológica de Irlanda solicitaron al gobierno británico una reunión urgente para evaluar los riesgos.Sellafield es uno de los complejos nucleares con mayor historial de accidentes, ocultamiento de información y de flagrantes violaciones a los derechos humanos.
FUNAM indicó que Sellafield es uno de los complejos nucleares con mayor historial de accidentes, ocultamiento de información y de flagrantes violaciones a los derechos humanos. Antes de que se transformara en British Nuclear Fuel Limited, durante la década de 1950 se incrementó deliberadamente la descarga de residuos radiactivos al ambiente para estudiar sus efectos. Detrás de este experimento se hallaba el Dr. John Dunster, entonces director del complejo. Irónicamente, Dunster luego se hizo cargo del Consejo Nacional de Protección Radiológica (NRPB), el órgano encargado de fijar los límites de exposición a materiales radiactivos de la población en general y de los trabajadores de la industria nuclear. El Biólogo Raúl Montenegro, Presidente de FUNAM, recordó que ¨entre los muchos accidentes registrados figuran el incendio de 1957, la descarga de cesio 137 y estroncio 90 desde el silo B38 (1970-1979), la liberación de iodo 131 radiactivo desde el Edificio 205 (1981) y la contaminación deliberada del mar con residuos radiactivos en 1983. Al ser descubierto este ilícito, la compañía fue encontrada culpable de cuatro cargos y se le aplicó una multa de 10.000 libras esterlinas además de obligársela a pagar las costas, de 60.000 libras¨. Montenegro sostuvo que la ¨triste experiencia de Sellafield debería hacer reflexionar a las actuales autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica, que pretenden reiniciar las paralizadas obras de la planta de reprocesamiento de Ezeiza. Muchos argentinos ignoran que esta planta, que debió suspenderse por la presión de los vecinos de Esteban Echeverría, obtendrá plutonio 239, uno de los materiales más tóxicos que produjo la especie humana¨ . Agregó además que esta planta ¨localizada muy cerca de un aeropuerto internacional la tranformará en un posible blanco del terrorismo internacional¨. FUNAM anticipó que podrían iniciarse nuevas protestas públicas para evitar que continúen las obras de la planta, ël equivalente argentino de Sellafield¨.
Fuentes: FUNAM (Córdoba), 1988 y 2000; El País y El Mundo (España), febrero del 2000; Greenpeace y The Ecologist (Gran Bretaña), 1986.
Fundación para la
defensa del ambiente. www.funam.org.ar
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