Córdoba: denuncia
penal por basura nuclear.
FUNAM
pidió a la Justicia que investigue si el
almacenamiento temporal de residuos radiactivos
en la empresa Dioxitek, y el posible envío de
tambores con residuos radiactivos de baja
actividad a Mendoza “fueron hechos con
autorización del Gobierno de Córdoba”. El
Decreto 2131 establece que antes del inicio de
esas actividades es obligatoria la presentación
de un estudio de impacto ambiental. El biólogo
Raúl Montenegro, presidente de FUNAM, sostuvo
que si el Gobierno no autorizó esas actividades
“tanto el almacenamiento temporal como el
envío por ruta de residuos radiactivos a
Mendoza habrían sido ilegales”.
FUNAM pidió a la Justicia que investigue las
responsabilidades que tendrían CNEA, Dioxitek
S.A. y la empresa transportadora en los hechos
denunciados. También solicitó se investigue si
los funcionarios de la CNEA, del Gobierno de
Córdoba y de la Municipalidad de Córdoba “incurrieron
o no en incumplimiento de sus deberes”.
Córdoba y Buenos Aires, 26 de febrero de 2003.-
La Fundación para la defensa del ambiente
(FUNAM) presentó hoy un pedido de
investigación penal al Juzgado Federal de
Córdoba, Fiscalía n° 3, para que investigue
“el almacenamiento temporario de residuos
radiactivos de baja actividad en la empresa
Dioxitek, en Córdoba, y el envío de residuos
radiactivos y peligrosos a Mendoza”.
Dioxitek S.A. produce el polvo de dióxido de
uranio que utilizan como combustible las
centrales nucleares de Argentina. El Dr. Raúl
Montenegro, presidente de FUNAM, recordó que la
planta “es una bomba de tiempo que sigue
funcionando en el corazón de un barrio
densamente poblado. Gracias al trabajo que
venimos haciendo desde 1988 hoy sabemos que la
planta tiene semienterradas más de 37.000
toneladas de residuos radiactivos de baja
actividad (mezclados con residuos peligrosos), y
que descarga a la colectora cloacal unos 100
kilogramos de uranio por año. Sufrió además
numerosos accidentes, como vuelco interno de
uranio y descargas al aire de amoníaco. Lo
grave es que Dioxitek S.A. también concentra
insumos industriales que pueden incendiarse o
estallar”.
La
denuncia.
FUNAM le solicitó a la Fiscalía Federal n° 3,
a cargo de Graciela Filoñuk, que investigue si
el almacenamiento temporal de residuos
radiactivos de bajo nivel en la propia planta
“es legal o ilegal”. El Biólogo Raúl
Montenegro indicó que para tener esos
depósitos la Ley del Ambiente de la provincia
de Córdoba establece, obligatoriamente, que
cualquier proyecto de depósito temporal debe
presentar un Estudio de Impacto Ambiental al
Gobierno”. Montenegro agregó que “hasta
tanto no tenga respuesta favorable, el
responsable debe abstenerse de implementarlo”.
FUNAM también pidió que se investigue “el
envío de residuos radiactivos de baja actividad
a la provincia de Mendoza”. Montenegro
indicó que los residuos que produce Dioxitek
“tienen un cocktail de materiales
radiactivos, entre ellos Uranio 238, Torio
234, Protactinio 234, Uranio 234, Torio 230,
Radio 226, Radón 222, Polonio 218, Plomo 214,
Bismuto 214, Polonio 214, Plomo 210, Bismuto 210
y Polonio 210”. Agregó que además de los
residuos radiactivos “también contendrían
sustancias peligrosas, no radiactivas, cuya
descarga está regulada por la Ley Nacional de
Residuos Peligrosos 24051”. “Lo grave,
agregó, es que las partículas Alfa y Beta y
los rayos Gamma que produce el cocktail
de residuos radiactivos son peligrosos para las
células vivas, la salud y el ambiente”.
Esta denuncia se presentó un día después que
FUNAM pidiera a la Justicia Federal una
investigación sobre el ingreso de 60 toneladas
de uranio a la empresa Dioxitek S.A.