Noticias Urgentes


¿Quiénes somos?
¿Cómo asociarse?
Campañas
Acciones y logros
Mesa de noticias
Denuncias
Eventos
Ecotemas

 

 

FUNAM es una Organización No Gubernamental (ONG) dedicada a unir personas 
e instituciones 
para un desarrollo sostenible.

 

La Fundación 
para la defensa 
del ambiente
(FUNAM) tiene status consultivo
ante el Consejo Económico y Social
de Naciones Unidas (ECOSOC).


FUNAM es 
Premio Global 500 de Naciones Unidas.

 

Barrio Ituzaingo Anexo

Hay plaguicidas en las muestras de suelo que tomó la Ex Agencia Córdoba Ambiente. Algunos de ellos son extremadamente tóxicos e incluso de uso prohibido.

FUNAM difundió los datos de los primeros cinco análisis. Uno de ellos, efectuado en la esquina de Pasaje Stark y Van Der Wals se detectaron los plaguicidas Beta Endosulfán, DDT y también isómeros del DDT. En las restantes 4 muestras, obtenidas en el campo de soja frente al barrio, se identificaron los pesticidas Malathión, Cis-clordano, HCB, Alfa-Endosulfán, Beta-Endosulfán, Clorpirifós, DDT e Isómeros del DDT.

FUNAM obtuvo extraoficialmente los análisis. “Como la ex Agencia Córdoba Ambiente no los difundió pese a tenerlos, entregamos copia a los vecinos e informamos públicamente los resultados. Esta es una tarea que debería haber sido hecha por la Ex Agencia Córdoba Ambiente”.

El biólogo Raúl Montenegro, Presidente de FUNAM, indicó que los análisis hechos por el CEPROCOR “no informaron todavía a que concentración se hallaron estas sustancias”.  Agregó que independientemente de las concentraciones “esto demuestra que el suelo del barrio está contaminado con plaguicidas. Cabe averiguar cuándo y cómo llegaron allí, aunque la respuesta es obvia: la Secretaría de Agricultura y los organismos de Ambiente de la Provincia no ejercieron los controles que prevé la ley. Dicho en otras palabras, habría habido incumplimiento de los deberes de funcionario. Por eso es que el caso está en la Justicia Federal desde el mes de Abril”.

Córdoba, julio 18 de 2002.- La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) difundió públicamente los 5 primeros análisis de suelo efectuados por el CEPROCOR en barrio Ituzaingó Anexo, 1 en el barrio y 4 en el campo de soja frente a distintas calles del barrio. El análisis correspondiente al barrio (pasaje Stark y Van der Wals) detectó los plaguicidas Beta Endosulfán (un plaguicida que ya había sido hallado en agua), DDT y también isómeros del DDT. Este último es un cancerígeno posible para seres humanos. En las restantes 4 muestras, correspondientes al campo de soja frente al barrio se hallaron los plaguicidas Malathión, DDT, isómeros del DDT, Cis-Clordano, Alfa Endosulfán, Beta Endosulfán, BHC y Clorpirifós. El Biólogo Raúl Montenegro indicó que FUNAM “accedió extraoficialmente al primer informe elaborado por el CEPROCOR, que proporciona los resultados cualitativos (no cuantitativos) de 5 muestras tomadas en el barrio. Faltan ahora los resultados de las restantes 5 muestras, ya que la exAgencia Córdoba Ambiente tomó allí un total de 10 muestras. Pese a que la exAgencia Córdoba tenía en su poder estos resultados, no lo informó a los vecinos ni a la sociedad”. Durante la Conferencia de Prensa estuvieron presentes vecinos de barrio Ituzaingó Anexo, quienes recibieron copia de los análisis efectuados.

El CEPROCOR produjo sus resultados el 4 de julio de 2002. Las cinco primeras muestras evaluadas fueron numeradas “M1” a “M5”. Para analizarlas emplearon la metodología sobre plaguicidas organoclorados y organofosforados del AOAC (1996. AOAC Official methods of Analysis. AOAC, Chapter 10, p. 7). Se utilizó “Cromatografía de gases, equipo Perkin-Elmer con detector de captura electrónica y equipo Shimadzu GC14B fotométrico de llama con filtro para fósforo, Columna SPB-608 y SPB-1701”. Estos son los resultados:

(a) Muestra °M1”: Malathión, Clorpirifós, Alfa-Endosulfán, Cis-Clordano e isómeros del DDT. Sitio: campo de soja frente a calle Nobel.

(b) Muestra “M2”: Malathión, Clorpirifós, Alfa-Endosulfán y Beta-Endosulfán. Sitio: campo de soja frente a calle Broglie.

(c) Muestra “M3”: Alfa-Endosulfán e isómeros del DDT. Sitio: campo de soja frente a calle Fulton.

(d) Muestra “M4”: HCB e isómeros del DDT. Sitio: campo de soja frente a pasaje Starck.

(e) Muestra “M5”: DDT e isómeros, y Beta-Endosulfán. En el barrio, en la esquina de pasaje Stark y calle Van der Wals.

El Biólogo Raúl Montenegro, presidente de FUNAM, indicó que los resultados “muestran que en barrio Ituzaingó Anexo hay plaguicidas en suelo. Lo que no queda claro es cuándo se depositaron allí, pues algunos de los productos identificados están prohibidos o severamente restringidos. De los plaguicidas hallados 3 están incluidos en el Tratado Global sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs): el DDT y sus isómeros (campo de soja y barrio); el Clordano (campo de soja) y el HCB (campo de soja). Todo parece indicar que la aplicación de plaguicidas en campos vecinos ha estado contaminando el barrio durante años, y que esta piedra libre se debió a la falta de controles por parte de la Secretaría de Agricultura y del área de Ambiente de la provincia. Esto es lo grave. Por eso giraremos una copia del análisis efectuado por el CEPROCOR a la Justicia Federal, donde presentamos el caso en el mes de abril de este año”.

El Biólogo Raúl Montenegro resumió del siguiente modo las características de los plaguicidas encontrados:

“El Clordano está clasificado como cancerígeno posible para seres humanos por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cancer (IARC), que lo incluye en el grupo 2B (donde están los PCBs). Puede transferirse de la madre al hijo por la placenta. Es tóxico por vía oral, por inhalación y por piel. Su dosis letal 50 (DL50) es de 40 miligramos por kilogramo de peso en el ser humano. Tiene prohibición total de uso en sanidad animal y prohibición total de uso en todo el ciclo vegetativo de cereales y oleaginosas, praderas u otros cultivos forrajeros, en cultivos de tabaco y como gorgojicida”.

“El HCB, hexaclorobenceno, está clasificado como cancerígeno posible para seres humanos por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cancer (IARC), que lo incluye en el grupo 2B (donde están los PCBs). La exposición crónica produce daños en hígado, riñones y tiroides, y afecta el sistema inmune. Un contacto repetido con HCB puede producir cambios en la coloración de la piel. Suele migrar lentamente hacia las aguas subterráneas. En Argentina  tiene uso prohibido en bovinos y porcinos, y a nivel de sanidad vegetal, prohibición de uso para tratamiento de semillas y como gorgojicida”.

“El DDT y sus isómeros TDE y DDE están clasificados como cancerígenos posibles para seres humanos por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cancer (IARC), que lo incluye en el grupo 2B (donde están los PCBs). El DDT persiste durante muchos años. Se almacena en tejido adiposo y su concentración crece a lo largo de la cadena alimentaria. Pasa a los bebés a través de la leche materna.  Altera el metabolismo hormonal. En Argentina tiene prohibición total de uso en sanidad vegetal, y en sanidad animal tiene uso prohibido en bovinos y porcinos”.

“El Endosulfán (“a” y “b”) ha sido incluido por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) en el grupo “1b”, altamente peligrosas. Es fácilmente absorbido por el sistema digestivo, pulmones y piel. La exposición crónica a bajas dosis se relacionó en animales de laboratorio con daños renales y hepáticos, y en el desarrollo del feto. También disminuye las defensas ante infecciones. Es importante advertir que el Endosulfán puede imitar la acción química del estrógeno y provocar, en cultivo de células MCF-7, cáncer mamario.  Puede actuar conjuntamente con otros xenoestrógenos para aumentar este tipo de cáncer. Produce mutaciones. El uso del Endosulfán está prohibido en Dinamarca, Alemania, Holanda, Suecia, Belice y Singapur, y en el estado brasileño de Rondonia. Tiene uso restringido a severamente restringido en Canadá, Finlandia, Gran Bretaña, Kuwait, las Filipinas, Rusia, Sri Lanka, Madagascar y Tailandia. Uno de sus derivados, el Endosulfán sulfato es igualmente peligroso pero mucho más persistente en el ambiente. Las mayores temperaturas aumentan la producción de Endosulfán sulfato”.

“El Endosulfán, también denominado benzoepina y tiodan, tiene una Dosis Letal, DL50 oral aguda (en rata) de 18 miligramos por kilogramo de peso. Es un insecticida extremadamente peligroso con un historial muy importante de casos de intoxicación aguda en los Estados Unidos. Entre 1966 y 1982 ese país registró 113 accidentes de intoxicación, 5 de ellos fatales. No existe antídoto para este plaguicida. A nivel de fauna resulta muy tóxico para peces. La DL50 en 24 horas para trucha es de apenas 3,2 partes por billón (ppb)”. “Es muy importante subrayar que sus efectos son más notables cuando el organismo expuesto tiene una ingesta atípicamente baja de proteínas. Según la Organización Mundial de la Salud la toxicidad aguda de Endolsulfán en ratas se incrementó en un factor de 4,3 veces cuando eran alimentadas con una dieta pobre en proteínas. Preliminarmente puede considerarse que sus efectos en humanos serían mayores cuando existe desnutrición y carencia de alimentos proteicos”.

“El complejo Malathión (decimos complejo porque incluye aditivos y contiene derivados incluso más tóxicos, como el Malaoxón) podría ser cancerígeno, es mutagénico, genera anomalías cromosómicas, altera el desarrollo embrional y fetal, es teratogénico, afecta el sistema reproductivo, daña riñón, hígado y otros órganos, es neurotóxico, produce neuropatías demoradas, resulta dañino para la vista (enfermedad de Saku), afecta el sistema inmune, produce trastornos de conducta y resulta particularmente dañino para los ecosistemas, en particular otros insectos, peces y aves. Muchos de estos efectos se producen incluso a bajas dosis”. “El Clorpirifós es un producto fosforado para el cual se están solicitando mayores restricciones de uso. Al igual de otros fosforados actúa sobre la acetilcolinesterasa, una enzima que regula la concentración del mediador químico acetilcolina en las sinapsis nerviosas. El plaguicida anula la acetilcolinesterasa por fosforilación. Este plaguicida afecta el sistema nervioso”, indicó Montenegro.

Principales sospechosos: los cultivos.

El Biólogo Raúl Montenegro indicó que “la zona de barrio Ituzaingó más afectada por tasas muy altas de leucemia y otras enfermedades se ubica a unos 100 metros de áreas cultivadas con soja. Estos cultivos son periódicamente sometidos a fumigación aérea y terrestre. Allí la Secretaría de Agricultura y la Ex Agencia Córdoba Ambiente nunca realizaron controles. Por eso presentamos la correspondiente denuncia penal ante la Fiscalía n° 3 de la Justicia Federal en el mes de abril”. En su presentación FUNAM solicitó a la Justicia que investigue la responsabilidad que tendrían los funcionarios de la Secretaría de Agricultura y de la Dirección de Ambiente en la falta de controles “ya que por su causa los habitantes del barrio estuvieron expuestos a los excesos que se cometieron durante las aplicaciones aéreas y terrestres de plaguicidas” .

FUNAM recordó que los vecinos “denunciaron en numerosas oportunidades que las nubes de plaguicida llegan a sus viviendas e incluso a la zona donde se ubica el tanque comunitario de agua. Los niños han sido reiteradamente contaminados con estas nubes”. También existen otros registros. Hipólito Cuevas indicó al diario La Voz del Interior que “desde que empezaron a fumigar con máquinas, hace cinco años [la entrevista se realizó a mediados de abril de 2002] ya se me murieron como 30 gallinas”. Su terreno se ubica junto al campo de soja. Su esposa relató que cuando pasan las máquinas fumigadoras “hay que correr a esconderse dentro de la casa porque el líquido salpica por todos lados”. Aunque estas dos personas no describieron efectos sobre su salud, señalaron que los niños del lugar sufren irritación ocular cada vez que pasa el vehículo fumigador.  

Fuentes: FUNAM (Córdoba), julio de 2002.

 

 

Este material puede ser reproducido, citando el autor y la fuente. Se ruega remitir una copia de lo publicado a funam@funam.org.ar



Inicio


Atrás


Adelante


FUNAM. Fundación para la defensa del ambiente. www.funam.org.ar
E-mail: funam@funam.org.ar