|
|
Alerta roja: La NASA reveló que el agujero de ozono alcanzó una cifra récord. Superó en más de 1.000.000 km 2 el máximo valor registrado en 1998.
El tamaño del agujero es casi ocho veces la superficie del territorio argentino y tres veces la de Estados Unidos.La NASA informó que el domingo 3 de setiembre el equipo satelital TOMS registró el agujero de ozono antártico más grande observado hasta hoy. Las imágenes obtenidas por el Espectrómetro de Mapeo Total de Ozono (TOMS), reveló que la disminución cubrió una superficie de 28, 3 millones de kilómetros cuadrados. Con esta cifra superó el máximo valor anterior de 27, 2 millones de kilómetros cuadrados, alcanzado el 19 de setiembre de 1998. Michael Kurylo, directivo de la NASA, advirtió que estas observaciones refuerzan la preocupación acerca de la fragilidad de la capa de ozono terrestre. Indicó que si bien la producción de los gases destructores del ozono ha sido suprimida bajo acuerdos internacionales, las concentraciones de dichos gases en la estratosfera está ahora llegando a un pico, debido a su larga persistencia en la atmósfera.
Rubén Piacentini, integrante del equipo NASA -TOMS- en Latinoamérica señaló que la superficie del agujero es de aproximadamente ocho veces la superficie del territorio argentino o tres veces la de Estados Unidos. Aunque advirtió que el agujero se encuentra posicionado en la región antártica, y eventualmente durante los próximos tres meses podría llegar a pasar sobre la zona austral de nuestro país afirmó que no llega a la zona mayormente poblada de Argentina. Es importante señalar que el debilitamiento de la capa de ozono sobre el planeta y la existencia estacional de un agujero, comienza en julio y termina entre noviembre y diciembre sobre el polo sur. Las emisiones de gases provenientes de los acondicionadores de aire, heladeras y las actividades industriales que utilizan clorofluorocarbonos (CFC) y otros gases ozonolíticos.
Pablo Canziani, del Departamento de Ciencias de la Atmósfera de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), sostuvo que el mayor peligro es para la flora y la fauna, incluido el daño genético. También explicó que el aumento de cáncer se debe al daño solar crónico, acumulativo e irreversible que la gente sufre desde hace años al exponerse al sol. Al respecto Piacentini, recomendó que las personas expuestas al sol recuerden que cuando la sombra es corta el riesgo es alto. Fernando Stenghel, presidente de la Fundación Argentina del Cáncer de Piel, afirmó que con una capa de ozono normal, en las latitudes de la zona balnearia argentina se recibe tanta radiación ultravioleta como para quemar a la mayor parte de la población. Insistió en que se utilicen sombreros con ala, ropa de algodón de trama ajustada, pantallas solares, buscar sombra y no exponerse al sol en las horas de mayor intensidad.Fuentes: FUNAM (Córdoba); La Voz del Interior (Córdoba); La Nación, Clarín (Buenos Aires); setiembre de 2000.
Fundación para la defensa del ambiente. www.funam.org.ar
E-mail: funam@funam.org.ar