Alerta
nacional.
Dantesca mortandad de peces en la
cuenca del río Dulce en Santiago del
Estero. Cantidades sin precedentes de
peces muertos entraron en putrefacción en
el río Dulce. Ocurrieron en cercanías de
Atamisqui, los telares y al este de
Sumampa.
FUNAM
pidió al gobierno nacional que intervenga
“con urgencia”. El biólogo Raúl
Montenegro, presidente de FUNAM, se
mostró “perplejo” por la falta de
reacción de la Secretaría de Ambiente de
la Nación, y de los gobiernos
provinciales de Santiago del Estero y
Córdoba. Anticipó tres posibles causas
“aunque lo más probable es que haya
habido un cóctel de factores”.
Córdoba,
Santiago del Estero y Buenos Aires, enero
15 de 2004.- La Fundación para la defensa
del ambiente (FUNAM) lanzó una alerta
nacional por la alarmante muerte de
centenares de miles de peces en la cuenca
del río Dulce en la provincia de Santiago
del Estero. El Biólogo Raúl Montenegro
indicó que esta mortandad “comenzó en
el mes de diciembre de 2003”. FUNAM
destacó la cobertura que hicieron medios
de Santiago del Estero y Córdoba pero
criticó duramente “la ineptitud del
gobierno de Santiago del Estero y
Córdoba, y la ausencia, ya tradicional,
de la Secretaría de Ambiente de la
nación”.
Montenegro
indicó que las causas de la mortandad “no
se conocían todavía” pero que se
barajaban “por lo menos tres hipótesis:
la excesiva extracción de agua para
riego, descargas industriales, e ingreso
al río Dulce de plaguicidas usados en los
campos de soja, en especial endosulfán”.
Montenegro sostuvo que el insecticida
endosulfán “es muy tóxico para peces.
La dosis letal para la mitad de una
población expuesta (DL50 en 24
horas) es de apenas 3,2 partes por billón
(ppb) en truchas. Esto explica porqué el
endosulfán genera mortandad de peces en
ríos contaminados. Resulta por lo menos
sugestivo que esta mortandad coincida con
una época donde suelen aplicarse
plaguicidas en soja”.
Cóctel
de factores.
El
Dr. Raúl Montenegro, que desarrolló en
Córdoba la noción de cóctel de
contaminantes para explicar su efecto
simultáneo sobre personas expuestas,
indicó que el mismos principio “podía
aplicarse a los peces muertos de Santiago
del Estero”. Consideró como “muy
posible” que haya habido algún factor
mayoritario “pero también deben haber
contribuido factores secundarios. La menor
disponibilidad de agua no solo implica
menor cantidad de espacio y oxígeno, sino
también mayor sensibilidad a las altas
temperaturas. Un río caliente y con poco
agua hace aumentar el metabolismo de los
peces y otros organismos vivos, y los
torna más sensible a los tóxicos. Esto
también forma parte del cóctel de
factores”.
Montenegro
criticó duramente y por igual a las tres
provincias que integran la cuenca del
Salí-Dulce: Tucumán, Santiago del Estero
y Córdoba. “La mayor parte de los
funcionarios cree que un río solo sirve
para tener agua, y que se puede utilizar
el 100% de su caudal. Esto es una
barbaridad. Lo que nunca se estableció
para el Salí-Dulce fue un caudal
ecológico, es decir el caudal mínimo que
se necesita para que la cuenca siga
viviendo todo el año. Debemos recordar
que las ONGs y los ciudadanos lograron
paralizar la faraónica obra del Canal
Federal que iba a llevar una parte
importante del caudal del río Salí-Dulce
a la provincia de La Rioja. Pero desde
hace años Tucumán y Santiago del Estero
siguen extrayéndole agua y contaminando
la cuenca en forma irracional”.
”La
corrupción e ineptitud del gobierno de
Santiago del Estero es el mejor escenario
para el ocultamiento de estas catástrofes
ambientales. La podredumbre burocrática
logra tapar la podredumbre de los pescados
muertos. Pero en materia de ineptitud, la
Dirección de Ambiente de la provincia de
Córdoba y la Secretaría de Ambiente de
la Nación no se quedan atrás. Sus
funcionarios deben estar más preocupados
por sus vacaciones que por la fetidez del
río Dulce”, ironizó Montenegro.
La
soja: tala de bosques y de gente.
El
Dr. Raúl Montenegro, que es además
profesor titular de Biología Evolutiva
Humana en la Universidad Nacional de
Córdoba, indicó que si bien no está
confirmada la responsabilidad de los
cultivos de soja en la mortandad de peces
“algunos funcionarios, miembros de los
poderes judiciales y particulares siguen
asociándose para expulsar a los
lugareños que durante décadas vivieron
del bosque seco. Nuevos y dudosos dueños
se hacen cargo de esas tierras. Ajenos al
dolor de los desposeídos, las desmontan
con brutalidad para sembrar soja. A esto
lo llaman progreso, pero es en realidad
una tala de gente y de árboles. Después
del desmonte viene la siembra y el uso
indiscriminado de plaguicidas como
glifosato y endosulfán. Ambas sustancias
son activos disruptores endocrinos, y el
endosulfán un reconocido tóxico para
peces. En Santiago del Estero no alcanza
con un informe que diga la causa de la
mortandad de peces del río Dulce. Lo que
hace falta es enfrentar su barbarie social
y ambiental”.
Fuentes:
FUNAM (Córdoba); enero de 2004.