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Limitan la pesca de merluza porque la sobrepesca ha hecho colapsar sus poblaciones. Esta era una de las especies más numerosas del Mar Argentino.
Un informe recomendó no pescar más de 110.000 toneladas durante este año.La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación (Sagpya) informó que se pondrán cupos a la pesca de la merluza común debido a que el recurso está totalmente colapsado. La decisión de regular la captura de esta especie surgió tras conocerse un informe técnico del Instituto Nacional de Desarrollo Pesquero (Inidep) sobre la situación actual del recurso íctico. El documento recomendó en forma terminante que no se pesquen más de 110.000 toneladas de merluza durante el 2000. Hasta el momento se capturaron más de 60.000 toneladas. Los pescadores estiman que en menos de dos mes el volumen no pescado terminará cubriéndose, y que los cupos de pesca amenazan con dejar sin trabajo a más de 20.000 personas. En este sentido Antonio Berhongaray titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, ordenó iniciar con carácter urgente negociaciones destinadas a formar una comisión interministerial que otorgue subsidios directos cuando se fijen los cupos de pesca.
La merluza común, Merluccius hubbsi, se alimenta en diferentes niveles del mar, donde realiza migraciones extensas tanto horizontales como verticales. Roberto Menni indica que en general son voraces, carecen de dimorfismo sexual y no cuidan sus crías. FUNAM, tomando datos de J. Castello, recordó que las grandes capturas de 1967 produjeron una declinación del 30 % en el índice de capturas por unidad de esfuerzo. Quedó demostrada así su vulnerabilidad. Ese año la flota rusa pescó 510.000 toneladas. Pero el tonelaje continuó aumentando pese a las alertas técnicas. Si se hubiesen establecido y respetado cupos sustentables hoy no se viviría esta virtual situación de colapso.
En el comercio nacional de pescado el 80 % del consumo es de merluza común siendo prácticamente el único producto que logran vender los pescadores de pequeña y mediana escala.Mientras que algunos responsabilizan a los funcionarios del área por su permisividad al adjudicar los permisos de pesca y por las reiteradas vedas dictadas y luego levantadas que no permitieron la recuperación del recurso, para otros como la Multisectorial que agrupa a los sindicatos y empresas de Mar del Plata la responsabilidad es de los buques congeladores, grandes factorías que procesan el pescado en el mar. Es importante recordar que desde 1990 hasta 1999 se superaron permanentemente los índices de capturas máximas recomendadas de merluza común. En 1999 esta pesca irracional alcanzó las 124.000 toneladas. Actualmente existen tres denuncias penales en la Justicia sobre las maniobras en la administración y la adjudicación de permisos de pesca que habrían desencadenado el crecimiento desmedido de la flota y la consiguiente destrucción del recurso pesquero. Uno de los rubros principales de la actividad pesquera es la exportación de productos congelados. Cuando en 1997 se superaron los límites permitidos de pesca los envíos al exterior le reportaron a las empresas del sector unos 2.000.000.000 de dólares. El Presidente de FUNAM, Dr. Raúl Montenegro, indicó que este es un caso típico de suicidio ambiental y económico provocado por gestiones poco transparentes y rectores productivos que no se resignan a armonizar cupos con tamaño de flota. Parece increíble que en año 2000 la merluza siga siendo utilizada como un recurso minero, y no como un recurso biológico. Lo deplorable es que quiénes más sufren los efectos negativos son la propia merluza, el mar y los pescadores.Fuentes: FUNAM (Córdoba); La Nación (Buenos Aires); abril del 2000.
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