La noticia del mes


FUNAM denunció que Ezeiza se transformará en uno de los tres lugares más peligrosos del país si se aprueba el acuerdo nuclear con Australia. Los otros dos que ya existen son Atucha I y Embalse.

En Ezeiza se trataría la basura nuclear australiana para luego devolverla a ese país. Permanecería de 15 a 20 años en Argentina. Son residuos radiactivos de alta actividad, similares a los que existían en el reactor de Chernobyl antes de que estallara.

FUNAM indicó que los ciudadanos potencialmente afectados “se movilizarán para impedirlo”.  El Dr. Raúl Montenegro, Presidente de FUNAM, indicó que INVAP y CNEA “no pueden seguir violando la Constitución Nacional ni decidir en nombre del país. Ambos son responsables de la ilegal e improlija negociación que hoy nos somete al ingreso de basura nuclear australiana. Afortunadamente la Justicia ya los está investigando”.

La basura nuclear de Australia vendría por mar desde Sydney hasta Bahía Blanca pasando por el Cabo de Hornos, y luego seguiría por ruta hasta Ezeiza. Después de 15 a 20 años de permanencia, la basura nuclear “tratada” regresaría por tierra a Bahía Blanca y por barco a Sydney. “En el medio, indicó Montenegro, quedarían una Constitución violada y decenas de miles de personas sometidas a inaceptables riesgos radiactivos y terroristas”.

Córdoba y Buenos Aires (Argentina), 18 de Marzo de 2002.- La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) ratificó que si se aprueba en Diputados el Acuerdo Nuclear con Australia y se sigue con el contrato que firmó INVAP en ese país “Ezeiza se transformará en uno de los tres sitios más peligrosos de Argentina”. Allí, en una zona densamente poblada y junto al aeropuerto internacional se trataría la basura nuclear que Australia nos enviará dentro de 10 a 12 años. Los otros dos sitios peligrosos son las centrales nucleares de Embalse en Córdoba y Atucha I en Pilar, pues ambas almacenan el combustible nuclear agotado que vienen descartando desde hace años. El Biólogo Raúl Montenegro, presidente de FUNAM y profesor titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba, indicó que la basura radiactiva que nos enviaría Australia “permanecerá unos 20 años en Argentina” y que una vez tratada “será devuelta a Australia, posiblemente diluida y vitrificada”. Reiteró que “su ingreso y permanencia violan el Artículo 41 de nuestra Constitución. No podemos permitir que INVAP y CNEA nos sigan engañando como si fuésemos niños. Para ellos el combustible gastado del reactor australiano no es basura. Para nuestras leyes y para la lógica si lo es. Lo que INVAP pretende hacer entrar a la Argentina es lo mismo que se encuentra en cualquier depósito de combustible agotado de un reactor nuclear. Es material altamente radiactivo y peligroso por más de 100.000 años. Es el mismo material que estaba en el reactor de Chernobyl antes de que estallara. Invito públicamente al Gerente de INVAP y al presidente de CNEA para que toquen con sus propias manos el combustible nuclear agotado que llegue de Australia. Pero sin los contenedores. Al fin y al cabo para ellos no es basura radiactiva. Pero seamos realistas. Ni ellos ni nadie lo haría. Cualquiera que recibiese su radiación moriría en el acto”.

Ezeiza, uno de los tres lugares más peligrosos de Argentina.

El Biólogo Raúl Montenegro indicó que INVAP y CNEA “siguieron adelante con el Contrato y con el Acuerdo Nuclear pese a que ambos violan la Constitución. Pero también burlaron a la gente que vive en Ezeiza. Gobierno y funcionares de INVAP festejaron la firma del Contrato con Australia, pero no le explicaron a los argentinos que su basura nuclear iba a ser tratada en Ezeiza, y que cada barra de combustible nuclear agotado es un pequeño Chernobyl. Una vez almacenadas en Ezeiza la caída accidental o deliberada de un gran avión comercial podría liberar el material radiactivo, y desencadenar una catástrofe de impredecibles consecuencias”. 

“El prestigioso centro de estudios, WISE, de Paris, estableció qué sucedería si se estrellase un avión comercial sobre las plantas de tratamiento de basura nuclear de Sellafield en Gran Bretaña o La Hague en Francia. La investigación utilizó los datos del estudio que realizó Mycle Schneider y su equipo sobre el impacto ambiental de ambas usinas. Dicho estudio había sido solicitado por la Unión Europea. Wise estimó que si un avión comercial se estrellase contra alguna de estas dos plantas la emisión de ciertos materiales radiactivos como Cesio 137 sería superior a la registrada en Chernobyl (1).  Estas conclusiones pueden ser aplicadas al Centro Atómico de Ezeiza si llegase a albergar en su interior el combustible nuclear agotado de Australia. Ya sea por terrorismo o por accidente el choque de un avión contra sus depósitos generaría un Chernobyl local. Por eso decimos que si se aprueba el Tratado Nuclear y sigue el contrato de INVAP con Australia Ezeiza se transformaría en uno de los tres lugares más peligrosos del país. Los otros dos sitios ya existentes son Embalse en Córdoba y Atucha I en Pilar. Ninguna otra actividad humana es tan devastadora ni tiene tantos efectos negativos para el ambiente y las generaciones futuras como la liberación masiva de materiales radiactivos”, agregó Raúl Montenegro.

La ruta de la muerte.

Montenegro indicó que al tratamiento “no lo haría INVAP sino CNEA” y que la ruta de la basura nuclear australiana “puede construirse con bastante facilidad. Saldría por barco desde Sydney, atravesaría el Cabo de Hornos y llegaría muy posiblemente a Bahía Blanca. No creo que CNEA se anime a utilizar el puerto de Buenos Aires. Luego la basura radiactiva seguiría por ruta hasta Ezeiza donde permanecería unos 20 años. Una vez tratada y aislada en matrices de vidrio, que no disminuyen la peligrosidad del material radiactivo en sí, esa basura haría el camino inverso. Iría por ruta a Bahía Blanca, y desde allí se embarcaría hacia Australia.  

“CNEA, agregó Montenegro, comunicó recientemente a un medio gráfico de Ezeiza que no tiene entre sus planes convertir esa localidad en ‘basurero nuclear de residuos extranjeros’, pero señaló al mismo tiempo que la basura radiactiva de Australia no es para ellos basura, y que su permanencia en Argentina sería transitoria” (2). “No nos extraña que este improlijo comunicado de CNEA reivindique el secreto del Contrato que firmó INVAP con Australia. Si la gente supiese todo lo que allí se promete naufragaría el Contrato y toda otra nueva operación internacional. Para CNEA e INVAP sus mejores aliados siguen siendo el secreto y la desinformación. Pero afortunadamente la Justicia Federal  ya está pidiendo el secuestro de ese Contrato. La Fiscalía Federal en lo Criminal y Correccional n° 6 de Capital Federal también investiga a todos los funcionarios que participaron en las negociaciones y en la aprobación del Contrato y del Acuerdo Nuclear con Australia”.

Los vecinos de Ezeiza volverán a movilizarse como lo hicieron en 1988.

La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) consideró que los vecinos de Ezeiza y Esteban Echeverría  “se movilizarán como ya lo hicieron en 1988 contra la construcción de una planta para la separación de Plutonio 239 en el Centro Atómico de Ezeiza. Hoy la amenaza es más concreta y próxima. CNEA quiere que Ezeiza se transforme en lugar de permanencia y tratamiento de basura nuclear extranjera altamente radiactiva. Aunque CNEA diga que la basura no es basura, y que la violación a la Constitución no es violación, lo cierto es que una vez más decidieron en secreto y autoritariamente el destino de Ezeiza. Es inadmisible que por 90 millones de dólares, el monto real que le correspondería a INVAP por la venta del reactor a Australia, se haya vendido la dignidad de los Argentinos y la seguridad del centro del país”.

Montenegro agregó que el Contrato y el Acuerdo Nuclear “son un verdadero escándalo administrativo”. Recordó que si bien INVAP es quien le vende un reactor nuclear a Australia “todos nosotros lo estamos subsidiando”. Agregó que en el Presupuesto Nacional recientemente aprobado por el Congreso “se le asignan 12 millones de pesos a INVAP para que pueda enfrentar sus compromisos con Australia por la venta del reactor. Esto es inadmisible y vergonzoso. Mientras crece la pobreza y se desmoronan la educación y la salud públicas, nuestros impuestos se usan para subsidiar a INVAP y a los Australianos”.

Referencias.

(1) El trabajo dirigido por Mycle Schneider puede consultarse en el sitio Web:  www.wise-paris.org/english/reports/STOAFinalStudyEng.pdf.

 

(2) CNEA. 2002. Acuerdo de Cooperación para Usos Pacíficos de la Energía Nuclear entre Argentina y Australia. CNEA, 2 p. Este informe fue dirigido al Semanario “El Tábano” de Ezeiza.

 



Inicio


Atrás


Adelante


FUNAM. Fundación para la defensa del ambiente. www.funam.org.ar
E-mail: funam@funam.org.ar