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Impenetrable chaqueño: La ampliación arbitraria de Ejidos Municipales amenaza tierras indígenas y bosques únicos.

FUNAM pidió que se investigue si personas cercanas al poder político se beneficiarían con el loteo y el desmonte. Advierten que esos trabajos se pagarían con planes laborales del gobierno nacional.

La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) envió una carta al Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia del Chaco, Eduardo Aníbal Moro solicitando se archiven definitivamente los dos proyectos de desafectación de tierras públicas provinciales en Fuerte Esperanza y Comandancia Frías, Chaco. Las dos iniciativas fueron presentadas originalmente por el Diputado Jorge Daniel Guc (proyectos 527/2001 y 1733/2000 respectivamente). Raúl Montenegro, Presidente de FUNAM y Profesor Titular de Biología Evolutiva de la Cátedra de Biología Evolutiva de la Universidad Nacional de Córdoba, señaló que la ampliación de Ejidos sin razón y sin evaluación de impacto ambiental “es un despropósito, en especial cuando se benefician empresas de desmonte y personas cercanas al poder”. FUNAM indicó que el proyecto de ley elaborado por el diputado Guc, que extendía en 5.000 metros el radio urbano, desafecta dos sectores de la Parcela 230 en el Parque Provincial Fuerte Esperanza.  Es importante recordar que la creación de este Parque el 4 de Junio de este año fue vetada en su momento por el Gobernador del Chaco, Angel Rozas, y luego ratificada por los Diputados (Ley Provincial n° 4840/2001). Montenegro indicó que “resulta por lo tanto contradictorio, inexplicable y poco serio que parte de los legisladores que contribuyeron a la creación del Parque hoy apoyen su mutilación”. Entre los fundamentos del proyecto de desafectación de tierras de Guc se arguye que el Ejido Urbano "resulta pequeño para toda la actividad y atención a zonas rurales" y que ello impide acceder "a una serie de planes laborales que serían fundamentales para la asistencia a los pobladores de la región". Raúl Montenegro sostuvo que el primer argumento “es falso, dado que los mismos servicios no prestados hoy continuarían sin prestación. El Ejido actual de Fuerte Esperanza tiene una muy baja densidad de ocupación, escaso desarrollo y pobre calidad de vida. Allí no hace falta un Ejido mayor sino respeto por la gente, revalorización del paisaje y la cultura local, y sobre todo sensibilidad. En cuanto al segundo argumento expuesto en el proyecto, delata la incapacidad de los funcionarios municipales y provinciales para promover pequeños emprendimientos. Es inaceptable que en lugar de privilegiar el desarrollo local genuino se fomente el asistencialismo” .

Las Denuncias.

FUNAM recibió numerosas denuncias de organizaciones ambientalistas y ciudadanos del Chaco sobre las verdaderas intenciones de ampliar el Ejido Municipal de Fuerte Esperanza. Según esas denuncias unas pocas personas con cargos políticos importantes estarían interesadas en promover el loteo y desmonte y pagar dichos trabajos con planes laborales obtenidos del gobierno nacional. FUNAM advirtió que lo grave es que participarían obreros “pertenecientes a una o más empresas de desmonte con las cuales ya tienen relación laboral. De este modo los empresarios participantes y sus socios tendrían tres beneficios: (a) No gastarían en sueldos, pues los pagaría el Estado Nacional; (b) Obtendrían recursos económicos por la venta de maderas duras y otros subproductos del desmonte, y (c) Hasta podrían ser contratados con fondos públicos para realizar el desmonte y la preparación de los lotes”.
Las denuncias recibidas se están investigando para eventuales presentaciones ante la Justicia Penal, la SIGEN, la Defensoría del Pueblo de la Nación y organismos internacionales de derechos humanos. Ciudadanos e instituciones de la provincia del Chaco solicitaron a FUNAM que se investigue: (a) Si uno o más de los legisladores directa o indirectamente relacionados con el proyecto de ampliación del Ejido tienen empresas de desmonte; (b) Cuál es la situación de dichas empresas (si fueran más de una); (c) Cuál es el beneficio que obtendrían esas empresas si participaran de las tareas de desmonte y preparación de lotes, y (d) Si la actuación de quienes promueven esta iniciativa puede encuadrarse en la figura de "asociación ilícita" (Artículo 210 del Código Penal). Montenegro señaló que con indisimulado temor “los lugareños señalan numerosos árboles que ya han sido marcados para tala en el ‘Ejido ampliado’ pese a que la ley sigue en debate. Al parecer alguien o algunos interesados, empresas y personas, creían que se aprobaría inexorablemente y sin mayor debate. No contaban con la propia gente de Fuerte Esperanza ni con las organizaciones ambientalistas del Chaco, que han documentado este atropello con las imágenes conmovedoras del documental realizado por la Fundación Ambiente Total. Este material sería eventualmente utilizado por FUNAM como prueba si se formalizara una denuncia penal”.

Se agravaría la desertificación en Fuerte Esperanza.

El biólogo Raúl Montenegro advirtió que ampliar innecesariamente el Ejido para luego desmontarlo y lotearlo “son medidas retrógradas que solo favorecen los negocios privados de unos pocos y aceleran el grave proceso de desertificación de Fuerte Esperanza”. Montenegro sostuvo que quienes impulsan este proyecto deberían saber que Fuerte Esperanza “se encuentra en la ‘Isla de Calor de Prohaska’, la región más caliente de América del Sur. Definida por la isoterma de los 47 °C, la supervivencia de su gente y del propio pueblo está ligada a la conservación de los bosques nativos. Lamentablemente el cambio climático global se ha acelerado en los últimos cinco años y una de las regiones más afectadas será la "isla de calor". El sobreefecto invernadero le impondrá al oeste seco temperaturas cada vez más altas. Cuanto más se desertifiquen los ambientes urbanos y periurbanos, más duras se tornarán las condiciones de vida”. Montenegro recalcó asimismo que en Fuerte Esperanza “el clima es semitropical, continental y semiárido, con suelos canela y pardos no cálcicos, entre otros. La destrucción de sus masas boscosas nativas transformaría la zona en un desierto con alta insolación, seco, muy caliente y poco habitable. Los autores del proyecto de ley ignoran quizás que esta región tiene uno de los índices humolíticos más altos del mundo (HI >150). Como el horizonte de humus es muy delgado e incluso desaparece hacia el oeste seco, la destrucción de la vegetación nativa hace difícil el mantenimiento de la fertilidad del suelo. Su índice humogénico es muy bajo (Hg  < 0.4) y el índice de sequía, en cambio, muy alto (S>1.500)”.

Se necesitan de 220 a 1.000 años para formar 25 milímetros de suelo.

FUNAM advirtió que en estas condiciones la mejor protección para la gente y el propio ambiente “es el Bosque Chaqueño. Cuando se destruye ese bosque desaparece la fábrica natural de suelos, disminuye dramáticamente la biodiversidad nativa, baja en forma notable la retención de agua de lluvia y aumentan la evaporación y los procesos erosivos. Cabe recordar que en ecosistemas naturales de ambiente templado, por ejemplo, se necesitan de 220 a 1.000 años para formar 25 milímetros de suelo. ¿Cuántos miles de años de evolución edáfica se perderán por una mala decisión?. ¿Porqué se prefiere el desmonte y la creación de nuevos desiertos a la convivencia con el bosque y sus efectos amortiguantes?. ¿Porqué no aprendemos de las antiguas culturas indígenas su capacidad para leer el Chaco gualamba y vivir de sus recursos sin agotarlos?”. El presidente de FUNAM destacó además que la biodiversidad local “es única e irremplazable”, y que esta biodiversidad “es su mejor y más genuina fuente de ingresos y estabilidad. Pero los legisladores deberían saber que sin bosque nativo no hay biodiversidad ni posibilidades de desarrollo sustentable. Aún hoy muchos decisores creen que las plantaciones artificiales de Eucalyptus o Pinus pueden reemplazar un bosque natural, y que los pueblos no necesitan las cercanías del bosque Chaqueño ni la presencia de frondosas arboledas nativas en sus calles. Ambas apreciaciones son técnicamente incorrectas. O se convive con el bosque nativo, o con los desiertos de polvo”.  FUNAM advirtió que este peligro agrega un nuevo argumento contra la intención de ampliar el Ejido de Fuerte Esperanza. En particular si recordamos que muy cerca se encuentran los únicos bosques de palo santo protegidos que tiene la provincia del Chaco (Bulnesia sarmientoi)”. “En la región, agregó Montenegro, se desarrolla el bosque xerófilo caducifolio dominado por un reducido número de especies de porte mediano (15-20 m de altura), con maderas duras a semiduras, raíces profundas y una notable adaptación al calor y la falta de agua. Allí vivieron, evolucionaron y sufren hoy una injusta marginación las comunidades indígenas. Los Wichí, los Quom”.

En la carta enviada a la Cámara de Diputados del Chaco FUNAM indicó que entre las especies características del Chaco seco se hallan el quebracho colorado (Schinopsis lorentzii), el quebracho blanco (Aspidosperma quebracho-blanco), el guayacán (Caesalpinia paraguarirensis), el yuchán o palo borracho de flores amarillas (Chorisia insignis, de madera blanda) y los algarrobos (Prosopis spp.). A menor altura los acompañan las cactáceas (son frecuentes Opuntia quimilo y cereus coryne), la palma carandilla, el mistol, el churqui, el chañar, la sombra de toro y una buena parte del suelo está tapizado por almácigos de chaguares (típicamente Bromelia hyeronymi, Dyckia ferox, Deinacanthum urbanianum). Duras y con fuertes bordes aserrados contribuyeron junto con las espinas de otras especies y del ‘vinal’ (Prosopis ruscifolia) a que se lo llamara popularmente. ‘El impenetrable’. Junto a las especies dominantes de la macrofauna, entre ellas el pecarí, el conejo de los palos, el yaguarundí, el gato montés, el puma, el hurón mayor, los zorros, la corzuela parda, las chuñas, la lampalagua y el lagarto overo existe una legión de especies de menor tamaño que aumentan la biodiversidad local a niveles insospechados (microrganismos, artrópodos, invertebrados etc.). Todos ellos conforman un valioso y único germoplasma adaptado a la sequía y el calor. Montenegro agregó también que el Chaco seco “puede sostener actividades silvo-pastoriles de baja carga a largo plazo en tanto dichas actividades convivan con la biodiversidad del bosque nativo, pero no está en condiciones de soportar cultivos intensivos, sobrecarga de plaguicidas ni plantaciones con especies exóticas de crecimiento rápido. Quienes aceleran el desmonte del Chaco, incluidas las propias empresas desmontadoras, están condenando la provincia a gravísimos problemas ambientales y sociales. Hoy por ejemplo la depredación del quebracho colorado para la obtención de tanino está siendo reemplazada por su destrucción para la obtención de carbón activado. Cambian los productos, las excusas y los responsables pero no las consecuencias ni las víctimas. Mientras algunos se enriquecen muchas sufridas comunidades chaqueñas pierden su futuro”. El biólogo señaló además que los bosques secos, y dentro de estos el Chaco, “serán poderosas herramientas de negociación nacional e internacional en las próximas décadas. Esta importancia, aparentemente ignorada por quienes promueven la deforestación del oeste chaqueño, se debe a la capacidad del Chaco natural para secuestrar dióxido de carbono, almacenar grandes volúmenes de carbono orgánico, retener la escasa agua disponible y contribuír a los pulsos climáticos y edáficos”.

El proyecto viola la Constitución del Chaco.

FUNAM sostuvo que independientemente de los argumentos y criterios esgrimidos anteriormente, es inadmisible que se diseñe y trate un proyecto de Ley que viole, prima facie, el Artículo 38, Inciso 8, de la Constitución de la provincia del Chaco que exige "estudios previos sobre impacto ambiental para autorizar emprendimientos públicos o privados”. En su carta dirigida al Presidente de la Cámara de Diputados de Chaco, Montenegro  se preguntó sobre la existencia del estudio de impacto: “¿Dónde está ese estudio, quién lo hizo, quién lo evaluó?. Fuerte Esperanza necesita respeto por la gente y el bosque, no mayores Ejidos ni desmontes. Duele ver el sufrimiento de sus habitantes, sus esperanzas rotas -verdadero nombre del pueblo- y sus miedos. Criollos e indígenas han sido postergados con falsas promesas, demagogia y actitudes medievales. Quienes hemos trabajado y recorrido el oeste seco sabemos que gastar tiempo y esfuerzo para agrandar un Ejido es algo insensato e inmoral cuando la realidad social de esa zona, del Impenetrable, demuestra el olvido de gobernantes y de quienes viven en ciudades con casi todos los servicios. Duele y muy fuerte percibir el descreimiento y la amargura de los lugareños que ya no esperan. Se siente una desazón profunda que contrasta con los optimistas nombres con que se fundaron, por ejemplo, Puerto y Fuerte Esperanza. ¿Qué Esperanza? ¿La de leyes sin sentido con desmontes y negocios privados?”. La Fundación para la defensa del ambiente es contundente sobre los proyectos que pretenden ampliar el Ejido urbano de Fuerte Esperanza. “Cuesta aceptar que en este lugar”, indica la misiva,  “se pueda recrear la tragedia de ‘La Forestal’ gracias a un proyecto de ley de ampliación de Ejido. Lo más valioso allí son su gente, su suelo y su bosque, el ‘chaco gualamba’, donde ninguno de ellos puede vivir sin el otro. La naturaleza y sus recursos, algo que ya no pueden recuperar muchos países ‘desarrollados’, alli en Fuerte Esperanza se encuentra muy cerca de la plaza y de sus casas humildes. El desmonte y la falta de desarrollo sustentable, sin embargo, la pueden ir matando. Pero los pequeños emprendimientos son su seguro de vida a largo plazo: turismo cultural como el que se organiza desde los ‘lewett’ Wichí en Salta, artesanías, albañilería de bajo impacto ambiental, producción agrofamiliar, apicultura, cría de animales nativos, viverismo para venta de renovales etc. Un desarrollo adaptado al Impenetrable, no a los vendedores de ilusiones y muerte ni a las grandes ciudades. Valiosas experiencias como la del Sr. Enrique Rimondino de El Sauzalito, que produce y exporta miel orgánica, son las buenas noticias. El proyecto de ley de ampliar Fuerte Esperanza en cambio refleja el país que no queremos. El país irreal y alejado de la gente”.   Por último FUNAM solicitó al Presidente de la Cámara de Diputados del Chaco que : (a) Se archive definitivamente el proyecto de ampliación del Ejido Municipal de Fuerte Esperanza elaborado por el Diputado Jorge Daniel Guc y la modificatoria introducida por el Diputado Guillermo Agüero u otra iniciativa asimilable; (b) Se archive igualmente el proyecto de ampliación de Comandancia Frias, delegación de la Municipalidad de Fuerte Esperanza, también elaborado por el Diputado Jorge Daniel Guc (Proyecto de ley 1733/2000). Esta iniciativa busca desafectar 500 hectáreas de la reserva aborigen dispuesta por decreto 480/84 y 1732/96. Resulta sugestivo que la única solución a los problemas de la marginación y la pobreza que hallan ciertos legisladores es ampliar Ejidos que no benefician a la gente sinó a las empresas de desmonte; (c) Cumpla y haga cumplir la Constitución de la provincia del Chaco (cf. Artículo 248 del Código Penal) y (d) Habilite una instancia de discusión y diálogo, permanente, para que las ONGs, los legisladores y el gobierno discutan y elaboren iniciativas sustentables y respetuosas de la gente del oeste seco.

Fuentes: FUNAM (Córdoba); julio y agosto de 2001.

 

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Se ruega remitir una copia de lo publicado a
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