|
FUNAM
es una Organización No Gubernamental (ONG) dedicada a unir
personas
e instituciones
para un desarrollo sostenible.
La
Fundación
para la defensa
del ambiente
(FUNAM) tiene status consultivo
ante el Consejo Económico y Social
de Naciones Unidas (ECOSOC).
FUNAM es
Premio Global 500 de Naciones Unidas.
|
Día
de Acción Global Contra la Incineración.
Más
de 200 Organizaciones de 62 países protestan
hoy contra la incineración.
Córdoba
y otras ciudades del país, Argentina, 14 de
julio de 2003. La Fundación para la
defensa del ambiente (FUNAM) anunció que “en
una campaña sin precedentes más de 200
organizaciones y grupos de vecinos de todo el
mundo se movilizan hoy contra la incineración”.
La protesta mundial es coordinada por GAIA,
una red de organizaciones que tiene su sede en
Filipinas, país donde se prohibió la
instalación de incineradores. En Argentina la
campaña, que busca concienciar a gobernantes
y ciudadanos, está liderada por la Coalición
Ciudadana Anti Incineración. El Dr. Raúl
Montenegro, presidente de FUNAM y miembros de
GAIA, recordó que la incineración “es una
de las tecnologías más peligrosas para el
tratamiento de residuos. Además de producir
dioxinas, furanos y metales pesados, que
contaminan el aire y nuestros pulmones,
también generan cenizas altamente tóxicas.
Las dioxinas son un grupo de sustancias que
afectan el desarrollo embrionario y fetal, el
sistema nervioso, el sistema hormonal y muchas
otras funciones básicas. Una de las dioxinas
más peligrosas, el TCDD, es además un
cancerígeno humano cierto. El IARC, Agencia
Internacional para la Investigación sobre
Cáncer, lo ubicó como cancerígeno en su
grupo 1, donde están las sustancias de mayor
riesgo”.
El
Biólogo Raúl Montenegro agregó que “toda
incineración de residuos produce dioxinas, no
importa la tecnología que se utilice. Cuanto
más residuos se quemen, más dioxinas se
descargan al ambiente. Lo grave es que las
muestras con dioxinas solo pueden ser
analizadas en laboratorio. Estos análisis son
muy caros y no hay en Argentina centros que lo
hagan a gran escala. Esto explica porqué
todavía siguen funcionando varios
incineradores”.
Nadie
los quiere tener cerca.
Desde
hace varios años crece la oposición pública
a la construcción de incineradores, y los que
aún funcionan soportan la presión de los
vecinos más afectados. Algunas luchas se han
transformado en clásicos de la movilización
pública. En Laguna Paiva, Santa Fé, un grupo
de madres y 10.000 manifestantes hicieron que
el intendente de la localidad desistiera de
construir su propio incinerador de residuos.
“Todavía recuerdo la Audiencia Pública en
que FUNAM estuvo junto al grupo de madres, en
1996”, recuerda Raúl Montenegro, “la
gente se opuso porque sabía los riesgos. Iba
a ser un buen negocio para la empresa que lo
vendía, y causa de enfermedad y muerte para
quienes vivieran cerca”. La lista de
comunidades que lograron detener la
instalación de incineradores es larga y sigue
creciendo: San Pablo de Reyes en Jujuy;
Zavalla, Reconquista, Arroyo Seco, General
Lagos, Albarellos, Villa Constitución, Miguel
Torres y Coronel Bogado en la provincia de
Santa Fé; Holmberg y Marcos Juárez en
Córdoba; Salto, Inés Indart, Pinzón,
Zárate, Morón, Florencio Varela, Capitán
Sarmiento, Mar Chiquita y Mar del Plata en la
provincia de Buenos Aires; San Juan, en la
provincia del mismo nombre, y Santa Rosa en
Mendoza.
Municipios
que prohibieron la incineración.
En Argentina la movilización de muchas
comunidades ha ido más allá del rechazo a
los incineradores. Como resultado del trabajo
conjunto entre vecinos, Concejales y
legisladores ya existen ocho prohibiciones con
respaldo legal. La provincia de San Juan, por
ejemplo, prohibió en el año 2001 la
instalación de crematorios dentro de áreas
urbanas y semiurbanas, previendo que estas
instalaciones también suelen ser utilizadas
para quemar residuos hospitalarios. El año
pasado la ciudad autónoma de Buenos Aires
prohibió por ley la incineración de residuos
hospitalarios, y tres municipios de la
provincia de Santa Fé (Villa Constitución,
Coronel Bogado y Capitán Bermúdez)
prohibieron por ordenanza la instalación de
incineradores. Córdoba no se quedó atrás.
El Municipio de Marcos Juárez también los
prohibió en el 2002. Claro que este caso fue
muy particular. Unos años antes FUNAM y el
propio municipio habían denunciado a la
justicia que dos empresas incineradoras, PELCO
y CINERES, enviaban sus cenizas y restos sin
tratar a Marcos Juárez. Tras la intervención
de la Justicia Federal, ambas empresas fueron
obligadas a recoger esos residuos y llevarlos
nuevamente a sus plantas. Este año Granadero
Baigorria, de Santa Fe, se sumó al conjunto
de municipios que prohíbe la incineración de
residuos hospitalarios.
El
Dr. Raúl Montenegro indicó que otro paso
fundamental para reducir la descarga al
ambiente de dioxinas, furanos y otras
sustancias orgánicas “es lograr que la
Argentina ratifique el Convenio de Estocolmo
sobre Compuestos Orgánicos Persistentes.
Nuestro país lo suscribió en mayo del 2001,
pero todavía no lo ratificó. Desde la
Coalición Ciudadana Anti Incineración le
enviamos una nota al presidente Néstor
Kirchner instándolo a hacerlo. También le
pedimos que el ejecutivo elabore un proyecto
de ley que prohíba la incineración, y lo
remita al Congreso”.
Córdoba
al rojo vivo.
En
Córdoba todavía operan varios incineradores,
entre ellos el de Atanor en Río Tercero, que
quema residuos clorados; el horno de cemento
de la empresa Minetti en Malagueño, que
incinera residuos peligrosos y los utiliza
como combustible; el incinerador de la empresa
CIVA en Villa Allende, y el incinerador que
opera CLIBA en Potreros del Estado, al sur de
la ciudad de Córdoba. Varios años atrás
FUNAM pidió a la Justicia Federal que
investigara el funcionamiento de los hornos
incineradores, y le solicitó al ex Fiscal
Anticorrupción, Luis Juez, que investigara en
particular el caso de CIVA en Villa Allende
(2001). Este incinerador tenía un permiso
para funcionar otorgado por la provincia, que
le impedía descargar dioxinas y furanos más
allá de cierto valor. En el año 2002 la
Fiscalía Anticorrupción descubrió que la
Agencia Córdoba Ambiente solo había
controlado parcialmente las actividades de
CIVA, y que nunca le había exigido la
medición de dioxinas y furanos. El caso
todavía continúa en la Justicia. El Biólogo
Raúl Montenegro, de FUNAM, indicó que la
Fiscalía Anticorrupción había cuestionado
duramente la gestión de la entonces Agencia
Córdoba Ambiente, a cargo del Ing. Sergio
Nirich, “ya que la falta de control pudo
haber expuesto los vecinos a niveles de
dioxinas y furanos que ya nunca conoceremos”.
Hay
alternativas para la incineración.
La Coalición Ciudadana Anti Incineración y FUNAM sostienen que lo más
importante es reducir la generación de
residuos, cualquiera sea la fuente (un hogar,
un hospital, una industria, un comercio, una
mina). Además de este paso, los residuos
deben ser siempre separados pues ello facilita
su tratamiento posterior. Ambas organizaciones
consideran que la incineración es peligrosa
por sus descargas al aire y las cenizas que
producen, y que por ello deben descartarse,
además, la pirólisis, la gasificación y los
sistemas de arco.
El Dr. Raúl Montenegro indicó que un
eslabón clave en la producción de residuos
peligrosos son los hospitales y laboratorios.
Agregó que deberían implementarse, por
ejemplo “programas de reducción de
la cantidad de residuos patógenos y
peligrosos”. Indicó que estos programas “pueden
incluir modificaciones en los procesos de
fabricación de
insumos para que tengan un mínimo o
nulo contenido de PVC y metales pesados;
cambios en los sistemas de llamado a
licitación y compra de insumos, evitando la
adquisición de productos, por ejemplo, con
PVC; uso racional de los insumos; separación in situ de los residuos, con disposición en envases separados,
seguros y de fácil identificación;
tratamiento in situ con autoclave, microondas u otros sistemas de menor impacto
ambiental; descarte de los residuos no
tratados localmente y de los restos del
tratamiento in
situ; uso de contenedores viales que
mantengan la separación de los residuos y
sean lo suficientemente estancos e
identificables; y recolección y transporte en
vehículos seguros a cargo de personal
entrenado”. Finalmente, FUNAM indicó que
existen “distintos métodos de tratamiento
de residuos que excluyen la incineración,
entre ellos autoclave, microondas y otros
sistemas de bajo impacto ambiental”.
Fuentes:
FUNAM (Córdoba), Coalición Ciudadana Anti Incineración; julio de 2003.
|
Este
material puede ser reproducido, citando el autor y la
fuente. Se ruega remitir una copia de lo publicado a
funam@funam.org.ar
|
|