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Urgentes 1999
 


Severo diagnóstico de La Universidad Libre del Ambiente (ULA)
Preocupante situación ambiental en Córdoba.

5 de junio: El día después..

La Universidad Libre del Ambiente (ULA) lanzó un dramático llamado. Calificó de "extremadamente grave" la situación ambiental de la Provincia. Su rector, el biólogo Raúl Montenegro, identificó los tres problemas ecológicos más urgentes y dio cifras. (1) Sólo queda el 17 % de los bosques nativos de Córdoba; (2) San Roque y Embalse están entre los lagos más contaminados de Argentina; (3) la Central Nuclear de Embalse descargó grandes cantidades de Tritio radiactivo al Lago: su concentración en el lago es 520 más alta que la hallada en el río Paraná frente a Atucha I.

Córdoba, junio 8 de 1999.- La Universidad Libre del Ambiente (ULA) decidió conmemorar el día internacional del ambiente, 5 de junio, cuatro días más tarde. Su Rector, el Biólogo Raúl Montenegro, indicó que toda conmemoración "tiene su día después. Este es el nuestro. El problema no es lo que suceda el 5, sinó el 6 de junio y los días venideros. Ambientalmente la provincia está en quiebra. No podemos mirar para otro lado". Montenegró identificó lo que a juicio de la ULA son los tres problemas ambientales más críticos, al tiempo que anunció una original campaña contra el Canal Federal. "Aunque la lista es muy extensa, existen tres problemas que se destacan por su gravedad: primero, la extinción de los bosques nativos; segundo, el inexplicable desmanejo ambiental de las cuencas hídricas y los lagos, y tercero, el riesgo nuclear", indicó.

Desaparecen los últimos bosques. Montenegro enfatizó que desde 1914 hasta hoy "Córdoba perdió más del 83% de todos sus bosques nativos. Lo reitero: más del 83%. En la provincia había unas 9.000.000 de hectáreas de bosques (bosque chaqueño de sierras y llanura, bosquecillos de altura, bosques del espinal). Hoy quedan menos de 1.500.000 hectáreas. Con absoluto desprecio por las generaciones futuras destruimos nuestros bosques a un promedio de casi 90.000 hectáreas por año. A hachazos, topadora y fuego perdimos un patrimonio único. Si tomamos el promedio nacional de destrucción de bosques, de unas 900.000 hectáreas año, Córdoba ‘contribuye’ con el 10%". El rector de la ULA agregó que con el desmonte "no sólo se pierden especies, sino también fábricas de suelo y de agua. El precio que pagamos es atroz: se agravan las inundaciones, el suelo se agota y las cuencas hídricas funcionan pésimamente. El gobierno de Córdoba debería dejar de mirar para otro lado y hacerse cargo de lo que pasa, que es extremadamente grave. Si sigue esta piedra libre Córdoba perderá todos sus bosques nativos para el año 2015".

El desmanejo de las cuencas hídricas y lagos. El Rector de la ULA indicó que los Comités de Cuenca "son un cuento de hadas" y que no existe una política "de conservación de los recursos hídricos". Montenegro recalcó que las sierras "fabrican la mayor parte del agua de nuestros ríos, pero sus bosques y pastizales están cada vez más degradados. Esto es particularmente grave cuando enfrentamos cambios climáticos globales que imponen períodos atípicos de lluvia y sequía. Crecen violentamente los riesgos de crecientes, como sucedió en el Anisacate este año, y disminuye en forma alarmante la dispobilidad de agua en invierno. Este es el precio que pagamos por destruír la vegetación nativa de las sierras. Las cuencas altas aguas arriba de los lagos de San Roque, Los Molinos, Embalse y La Viña están siendo irracionalmente destruidas con fuego, desmonte, sobrepastoreo y cultivos de papa. Mientras esto ocurre, las áreas de ambiente de la provincia miran para otro lado. Ni siquiera se enfrenta la situación de extrema gravedad que enfrentan los lagos de San Roque y Embalse, dos de los lagos más contaminados de Argentina". Montenegro indicó que ambos embalses "están altamente eutroficados, esto es, tienen exceso de nutrientes y por lo tanto sobrepoblaciones de algas y diatomeas, muchas de ellas tóxicas. Tienen además gran cantidad de bacterias y virus procedentes de las descargas cloacales. Sus aguas ya no son aptas para bañarse. En cuanto a Embalse, su situación crítica se debe no solamente a las cloacas sino también a la central nuclear, que calienta las aguas del lago. Su salto térmico agrava las floraciones de algas y diatomeas. Un lago más caliente conserva menos su oxígeno disuelto y sus especies sufren mucho más los efectos de las sustancias tóxicas. Pero nunca la he visto a la provincia plantarse con energía ante la CNEA. La costumbre es mirar para otro lado y dejar hacer".

El riesgo nuclear. Córdoba tiene uno de los dos dispositivos tecnológicos más riesgosos de América Latina: la central nuclear de Embalse. Pese a que sufrió incidentes de extrema gravedad, como el ocurrido el 30 de junio de 1983, los organismos públicos no la vigilan ni han preparado programas civiles para caso de accidente. Apenas se hacen mediocres simulacros en Embalse. Las autoridades parecen ignorar que en caso de accidente muy grave, los que CNEA clasifica como grado 7, seríamos un Chernobyl sudamericano. Bastaría un accidente mayor para que se afectasen cientos de miles de personas y colapsase la economía provincial. Pero aquí también las autoridades miran para otro lado. No se dispusieron auditorías ambientales independientes, no se han hecho manuales de emergencia para los habitantes de las localidades cercanas ni para Córdoba, Rio Tercero y Río Cuarto, y se le oculta a la población que los sedimentos del lago contienen, valores alarmantemente altos de Tritio 3 (260 Bequerelios por litro, un valor 520 veces mayor que el encontrado en el río Paraná frente a Atucha I) y Cesio 137, en los sedimentos del lago (4,3 Bequerelios por litro). Ambos son materiales radiactivos producidos por el reactor nuclear. ¿Cuándo empezaremos a controlar a la CNEA? ¿Olvidamos que su reactor Candú seguirá funcionando hasta el año 2014?". Montenegro indicó que la Universidad Libre del Ambiente (ULA) "se constituye a partir de ahora en un foro para que estos temas, que afectan directamente a todos los cordobeses, tengan tratamiento permanente en nuestras aulas y programas". Finalmente, Montenegro indicó que durante la audiencia pública organizada por el Defensor del Pueblo, Nelson Filippi, "quedó en claro que la amplia mayoría de la comunidad y sus instituciones se oponen a la construcción del Canal Federal porque afectaría no solamente los bañados sino también el futuro de la Mar durante años muy secos.

Fuentes: FUNAM (Córdoba); Universidad Libre del Ambiente (ULA), junio de 1999.




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