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Vecinos de Avellaneda y Quilmes denuncian casos de cáncer por gases tóxicos. Las emanaciones serían del relleno sanitario del Ceamse en Villa Domínico.

Los vecinos de Wilde en Avellaneda y de la localidad de Don Bosco en Quilmes denunciaron varios casos de leucemia y exigieron que se investigue la responsabilidad de la Coordinadora Ecológica del Area Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse) por las emisiones de gases  tóxicos. Esta empresa es la encargada de recibir y disponer los residuos sólidos urbanos de la ciudad de Buenos Aires y de gran parte del conurbano bonaerense. Los afectados viven a escasa distancia del relleno sanitario de Villa Domínico II ubicado entre los partidos de Avellaneda y Quilmes en la provincia de Buenos Aires.  Los vecinos basaron su denuncia en un estudio realizado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Lomas de Zamora en 1997. El informe, pedido originalmente por el propio Ceamse, inventarió las emisiones gaseosas de sus cuatro rellenos sanitarios. También advirtió que no existía un adecuado sistema de control de gases, y que el Ceamse no aplicaba estándares internacionales para el tratamiento de los residuos urbanos.

El estudio de la Universidad de Lomas de Zamora toma como referencia los estándares de Estados Unidos. Los mismos establecen que cuando la emisión anual de gases de los residuos sólidos urbanos es superior a 50 megagramos por año tienen que instalarse mecanismos de tratamiento. Un registro de emanaciones realizado en octubre de 1997 indicó que el relleno de Villa Domínico desprendía 1114 megagramos de gases por año, es decir un valor 22 veces por encima de lo establecido en la normativa de Estados Unidos. Entre los compuestos orgánicos que menciona el informe figuran acrilonitrilo, tricoloroetileno, cloruro de vinilo y  benceno. La Agencia Internacional de Estudios sobre el Cáncer, IARC, establece que el benceno es un cancerígeno grado 1, y el tricloroetileno está considerado sustancia peligrosa en el Decreto 831/93 de la Ley Nacional de Residuos Peligrosos n° 24.051.

En el 2000 el Ceamse prometió desactivar el relleno de Villa Domínico, pero hoy sigue funcionado. La mayoría de los rellenos sanitarios del Ceamse están colapsados. Existen varios sectores que dejaron de recibir basura porque su capacidad de almacenamiento está colmada. El mayor de los 4 centros operativos que posee el Ceamse, Villa Domínico II, se agotará en el año 2002. En este relleno de unas 300 hectáreas de superficie las montañas de basura alcanzan los 19 metros de altura. Actualmente se encuentra en operación menos del 10 % del predio. En el resto de los centros, Norte (Camino del Buen Ayre, a altura de San Martín), Oeste (González Catán) y Región Capital (Ensenada) la colmatación podría darse en 5 años.

En setiembre del 2000 el Ceamse había anunciado que desactivaría el relleno de Villa Domínico. Sin embargo hasta octubre del 2001 el basusero más grande del país seguía funcionando. El fallido anuncio había surgido luego de que los cuatro intendentes del Gran Buenos Aires pidieran al Ceamse  que abandonase esos municipios. En esa oportunidad las comunas de Avellaneda, Quilmes, Hurlingham y La Matanza, todas integrantes del “cinturón ecológico”, no se conformaron con el anuncio y pidieron un resarcimiento económico “por el daño ecológico producido”. La comuna de Quilmes exigió 200 millones de pesos por la “rotura de calles, el tránsito de camiones y hasta la posible contaminación de las aguas”.  Fernando Geronés, intendente de ese partido, explicó que la Secretaría de Política Ambiental de la comuna realizó análisis de agua en cercanías del predio y constató “la presencia de  cromo y plomo por encima de los valores permitidos”. Indicó además que poseía filmaciones con camiones volcando “residuos no permitidos” y que mucha de la basura “es enterrada directamente sin ninguna clasificación ni tratamiento”. El pedido de los intendentes se originó en agosto de 2000 al denunciarse públicamente que la planta de Villa Domínico estaba apunto de colapsar. 

El municipio de Quilmes había encargado al Instituto de Estudios del Territorio de la provincia de Buenos Aires una evaluación de impacto ambiental para saber “cual fue el daño causado en los 264 meses de funcionamiento de la planta de Villa Domínico”. El intendente de Quilmes aseguró que los líquidos generados durante la descomposición “contaminaron el ambiente"  y como no hay suficientes venteadores "el gas metano se concentra bajo tierra, lo que implica estar caminando sobre un campo minado”.

En agosto del 2001 Secretaría de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires intimó por carta documento al Ceamse para que elabore un proyecto sobre captación y control de efluentes gaseosos. Sin embargo hasta los primeros días de octubre el Ceamse no presentó ninguna propuesta. Lo único que hizo fue implementar proyectos de recolección diferenciada de material orgánico y programas de reciclado de basura con algunos municipios. 

Pero los problemas ambientales y sociales más graves que produce el Ceamse en el conurbano bonaerense permanecen sin solución. En las legislaturas provincial y de la Ciudad de Buenos Aires se debate el marco normativo para la disposición de residuos, una legislación que nunca fue sancionada a pesar de que el Ceamse funciona desde 1977.  Actualmente se aplica el decreto ley 9111 de la última dictadura militar. Mas que un "cinturón ecológico" el Ceamse es un maloliente y desordenado basural subterráneo. 

Fuentes: Funam (Córdoba); La Nación y Clarín (Buenos Aires), setiembre de 2000 y octubre de 2001.



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