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En lo que va del 2000, YPF ya tuvo al menos 2 escapes de gases tóxicos en La Plata. Los vecinos de Berisso, El Dique, Ensenada y General Mosconi exigen soluciones urgentes a este viejo problema.
La municipalidad de La Plata demandaría a Repsol-YPF.FUNAM calificó de "irresponsable" el accionar de la empresa YPF en Berisso.El biólogo Raul Montenegro, presidente de FUNAM, solicitó al gobierno de la provincia de Buenos Aires y a la propia comuna de Berisso que aumenten la presión sobre esa empresa "porque está en juego la salud de cientos de personas". La siguiente es una cronología de la irresponsabilidad:
7 de enero. Vecinos de El Dique, barrio Norte y paseo del Bosque en La Plata denunciaron que el catalítico YPF expulsó una densa nube de color negro a la atmósfera. La empresa reconoció que existió un desajuste en el sistema de control que provocó una descarga de gases de venteo. Los vecinos denunciaron que "por momentos, el aire era irrespirable".
11 de enero. Los vecinos detectaron otra nube de gas renegrido pero esta vez sus efectos llegaron hasta el área de Plaza Moreno tras atravesar casi la mitad de la ciudad de La Plata. Si bien la Secretaría tomó muestras que contenían compuestos azufrados en bajas concentraciones, no pudo identificar el origen de la emanación tóxica. Los voceros de YPF sostuvieron que "no se detectaron fallas que pudieran justificar esa presencia" reconociendo sin embargo que esa falla existió.
20 de enero. Una vez más los vecinos de Berisso, El Dique y barrio General Mosconi padecieron olores nauseabundos durante todo el día. Aseguraron que las emanaciones procedían del catalítico operado por la compañía Repsol-YPF. Cabe señalar que la Municipalidad de La Plata analiza la posibilidad de demandar al poderoso grupo petrolero por daños continuos al ambiente y la salud de los vecinos. Esta demanda se concretará si logra comprobarse que los compuestos de azufre detectados en el ambiente el 7 de enero proceden de Repsol-YPF. Cabe recordar que durante 1999 se recibieron numerosas denuncias de escapes gaseosos acompañados de fuertes ruidos en la destilería. Con posterioridad a una de esas descargas, ocurrida en agosto de ese año, la Secretaría de Política Ambiental de la provincia ordenó la clausura de uno de los sectores con fallas de YPF, la de mayor producción de combustibles. Esta inhabilitación, que se prolongó durante algo más de un mes, fue una medida que no tiene precedentes en la región. Pero el grave problema planteado por Repsol-YPF aún no está solucionado, ya que las emanaciones tóxicas continúan.
Fuentes: FUNAM (Córdoba); El Día y Hoy (La Plata), febrero del 2000.
Fundación para la
defensa del ambiente. www.funam.org.ar
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