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FUNAM es una Organización No Gubernamental (ONG) dedicada a unir personas 
e instituciones 
para un desarrollo sostenible.

 

La Fundación 
para la defensa 
del ambiente
(FUNAM) tiene status consultivo
ante el Consejo Económico y Social
de Naciones Unidas (ECOSOC).


FUNAM es 
Premio Global 500 de Naciones Unidas.

 

Problemas para el reactor nuclear que construiría la Argentina en Australia. Los australianos se oponen a su construcción. La prestigiosa “Asociación Médica para la prevención de la guerra”, de Australia le pidió al Gobierno de su país que “archive” el proyecto “hasta que se realice una consulta pública”.

INVAP, la empresa estatal de Río Negro, ganó la licitación internacional pero prometiendo que recibiría y trataría la basura nuclear de Australia en la Argentina, algo que está prohibido por la Constitución Nacional. Por las dudas los australianos ya están calculando cuanto les constaría rescindir el contrato.

FUNAM denunció que en el presupuesto de Argentina para el año 2002 se le otorgan 12 millones de pesos a INVAP para que enfrente sus compromisos con Australia por la venta del reactor. “esto es inaceptable”, indicó el Dr. Raúl Montenegro, presidente de FUNAM. “Mientras la gente sufre hambre y se recortan salarios ahora tenemos que pagar con nuestro impuestos la venta de un reactor nuclear a otro país. Sólo aquí puede pasar esto. Es inmoral que estemos subsidiando a INVAP y a los australianos”.

FUNAM solicitó una auditoría del manejo financiero de INVAP, y no descartó futuras acciones ante la Justicia.

Córdoba, Buenos Aires y Sydney, Marzo 12 de 2002. La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM)  difundió el documento que distribuyó ayer la “Asociación Médica para la Prevención de la Guerra”, de Australia, donde le exige al gobierno de su país “que archive” la decisión de construir un nuevo reactor nuclear “hasta tanto se realice una consulta pública” (www.mapw.org.au). Los medios de Australia cubrieron ampliamente la noticia con títulos como “Los médicos le dicen no al nuevo reactor nuclear”. Ese reactor es el que construiría INVAP en Sydney, tras ganar su licitación internacional. El Dr. Raúl Montenegro, presidente de FUNAM, recordó que INVAP “no titubeó en prometer que traería la basura nuclear de ese reactor a la Argentina para su tratamiento, algo que viola el Artículo 41 de la Constitución nacional”. El Dr. Bill Williams, de la Asociación Médica de Australia para la Prevención de la Guerra, calificó el proyecto de construir un nuevo reactor como “tecnología de los dinosaurios”, y agregó que para producir radioisótopos había otras alternativas. Williams es uno de los expertos invitados al panel de ARPANSA, el organismo que regula la actividad nuclear en Australia.  

Ahora los Argentinos subsidian a INVAP y a los australianos. FUNAM pidió una auditoría de las finanzas de INVAP.

El Dr. Raúl Montenegro denunció que el presupuesto nacional 2002 aprobado por el parlamento “le concede 12 millones de pesos a INVAP para que pueda enfrentar sus compromisos con Australia por la venta de un reactor nuclear. Esto es inadmisible. No podemos tolerar que mientras la gente sufre hambre y recortes de salario se malgasten nuestros impuestos para subsidiar a INVAP y a los Australianos. Resulta que INVAP vende un reactor, y nosotros tenemos que pagar 12 millones de pesos de nuestros bolsillos. INVAP pretendió hacer algo parecido cuando se estudiaba el presupuesto nacional para el 2000. Quiso que el Estado le aprobara 132 millones de pesos para fabricar el prototipo del reactor nuclear Carem. Afortunadamente se supo con suficiente antelación. Buena parte de la comunidad científica se opuso a esa iniciativa, y la demanda de INVAP naufragó. Pero esta vez, en el medio de la peor crisis de Argentina, lograron sacar su tajada”.

FUNAM consideró “una vergüenza” que el contrato que firmó INVAP con los Australianos “siga siendo secreto”. Agregó que INVAP “no quiere que sepamos las barbaridades que le prometieron a los Australianos. Saben que ese contrato viola la Constitución y es ilegal. Pero ahora han ido más allá. Obtuvieron 12 millones de pesos del presupuesto nacional para enfrentar sus compromisos con Australia. Lo grave es que comprometieron a los propios legisladores en una operación irregular, pues el contrato sigue siendo secreto y el Parlamento no aprobó todavía el acuerdo nuclear con Australia. Pareciera que la situación financiera de INVAP no debe ser buena. Pero no tenemos porqué pagar sus actividades con nuestros impuestos”.

Montenegro indicó que “en estos momentos de crisis el esfuerzo tiene que ser parejo. Hasta el año pasado INVAP quería construir sus nuevas oficinas en Bariloche a un costo de 8 millones pesos para lo cual estaba gestionando un crédito del Banco Nación. Esto es tan inadmisible como los 12 millones que le aprobó el Parlamento. No se puede seguir invocando una supuesta vanguardia tecnológica cuando la pagamos con menos educación y menos salud. Por eso estamos pidiendo a la SIGEN que haga una auditoría de INVAP, una auditoría de sus finanzas. Todos debemos saber en qué gasta la plata, y porqué nos sacarán 12 millones de pesos de nuestro presupuesto para subsidiar a INVAP y a los Australianos”.

Los Australianos ya calculan cuanto les costaría rescindir el contrato.

FUNAM difundió los cálculos que se están realizando en Australia para enfrentar una posible rescisión del contrato entre INVAP y ANSTO. La Fundación indicó que uno de los principales estudios “fue realizado por el Dr. Peter Abelson (1) para el municipio australiano en que se construiría el reactor de INVAP, el ‘Shuterland Shire Council’. Abelson es un experto de la consultora australiana Economía Aplicada. Su estudio calcula los ahorros que produciría la rescisión del contrato, y cuanto le costaría al gobierno de Australia la rescisión. Lo curioso es que ni siquiera este economista pudo tener acceso a la cifra precisa que figura en el contrato, porque también es secreto en Australia. Sin embargo, utilizando la cifra que figura en la investigación realizada por el Senado de ese país calculó que el costo sería de unos 6,4 millones de dólares”. El Dr. Raúl Montenegro indicó que en Australia “la mayoría de la población australiana se opone a la construcción de ese reactor” y que son cada vez más fuertes “los pedidos de anulación del contrato entre INVAP y ANSTO”.

Nota: (1) El estudio se denomina “Savings from cancellation of the New Nuclear reactor at Lucas Heights in Sydney”. Consultora “Applied Economics”, Octubre de 2001,  6 p.

 

Este material puede ser reproducido, citando el autor y la fuente. Se ruega remitir una copia de lo publicado a funam@funam.org.ar



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